Equinox Fin de Semana

Notas de Felix Obes Fleurquin y del Semanario Equinox Fin de Semana de Uruguay

Saturday, August 27, 2005

El último viaje del Yamato


El último viaje del Yamato
La vera historia no es apta para todo publico
HIROSHIMA, AMPLIANDO EL TEMA
El Yamato llevaba el antiguo nombre del Japón, partía hacia Okinawa sin escolta, era el acorazado más grande de la historia y llevaba combustible para el viaje de ida.

Setenta mil japoneses murieron en Okinawa, 12.000 norteamericanos, marines, cayeron en la peor batalla del Pacífico; las arenas negras de esa playa, en donde no había donde esconderse, en esa isla en donde la población se dejaba matar por el Emperador y que debía ser el prólogo a la invasión de Japón, fue el fusible que hizo estallar Hiroshima y Nagasaki, la dureza de la resistencia en Okinawa hizo que Truman decidiera dar el golpe atómico ya que no se podría soportar el volumen de bajas que tendría una invasión a Kiushu; si en ese islote de mierda los marines y la marina habían tenido un porcentaje de bajas inadmisible y no habiendo una opción diplomática, la bomba estaba en el aire y el Yamato navegaba hacia su destino mientras Stalin se rascaba la pera y decidía ir a la guerra, de una vez por todas, contra Japón.

El último acorazado de la historia, el mejor y más hermoso, navegaba hacia su fin mientras un B29 cargaba un estallido que habría de dejar al mundo sin respiro. Días más tarde del día que este barco se hundía, su efecto y su determinación de pelear hasta el fin hacían que una ciudad casi elegida por descarte -Tokyo no podía ser, ya que no había que matar al Emperador sino usarlo como pivote- volaba por los aires porque la alternativa era eso o pelear casa por casa, calle por calle como en Iwo Jima y eso no era aceptable, no era, ni lo es en retrospectiva, ni lo será nunca pese al llanto de cocodrilo de los que nunca soltaron una lágrima por las bombas en Londres ni en Bremenhaven. Hiroshima se vende bien en el mercado de los bien intencionados y poco informados -mayoría de la raza humana- y por eso el tema sigue vigente.

El Yamato, barco hecho con soberbia como el Bismark, tendría el mismo fin: ser un blanco de tiro para la aviación naval, el arma que desterraría al museo a los grandes buques, los hermosos, inútiles, grandes buques de guerra, cuyo epitafio final se dio muchos años más tarde en las Falklands, donde el Sheffield fue hecho picadillo por un misil. Recuerdo haber leído un título de TIME en el 82, que decía "Big Ships are doomed?", que casi 40 años después aclaraba, para que no lo supiera, lo que muchos sabíamos.

BALLARD
J.G. Ballard, un escritor al que siempre he leído con admiración, escribió la nota que sigue a continuación y que dice mejor que lo que podría decir en mil años lo que pienso del tema. Y no es sólo sobre el tema Hiroshima que, para mí, en la historia del horror de la guerra, de ese rasgo inherente a la raza humana, tenga algo que la destaque de otros horrores salvo su instantaneidad, su novedad, lo que la hace diferente a la destrucción en el curso de días o semanas de otras ciudades más grandes en las que hubo más víctimas, sino que lo extiende y lo extiendo a toda una forma de pensar y de ver la historia que, según creo, es totalmente errónea y que lleva a tergiversarla. Es esa repetición de lugares comunes sin mayor análisis, sin mayores dudas a lo que el primer mal informado (evito decir idiotas para no ser ofensivo) tira a rodar sobre un tema del que podemos encontar una cantidad de ejemplos.
LA HISTORIA MAL LEÍDA
Entre los más graves, el difundido popularmente sobre la construcción de las grandes pirámides en Egipto que, según Selecciones del Reader's -la Biblia del Perfecto Imbécil por decenios- y otras publicaciones por el estilo, como la mayoría de los textos clásicos de historia de primaria y secundaria escritos por ignorantes que, para crear generaciones de ignorantes han difundido sobre que fueron construidas con el dolor de miles de esclavos cuando cualquier persona que se haya tomado la molestia de ver o leer National Geographic, por ejemplo, sabe que eran construidas por obreros bien pagos y bien alimentados que hacían cola para trabajar voluntariamente por generaciones, como luego lo hicieran generaciones de artesanos para construir las más hermosas catedrales de Europa.
MUCHOS AÑOS DE CINE PÉSIMO
Otro de los horrores más difundidos es la calumnia sobre Roma -imperio más liberal en materia religiosa que los Estados Unidos de hoy- sobre las masacres de cristianos y judíos en el circo, cuando basta ver una mediocre pero entretenida película como "Gladiator" para ver que -y aún ahí se exagera- la mayoría de los que peleaban en los circos eran profesionales que lo hacían por fama y dinero como los deportistas de hoy, tanto en las arenas de Londinium como de Roma o Arles, ya que ese era el espectáculo y el deporte de moda. Nada más ni nada menos.
MATEMOS, EL CIRCO DEBE CONTINUAR
Que en los circos ocasionalmente se efectuaran ejecuciones públicas de los que la administración de Roma consideraba delincuentes, era una forma de ejemplarización brutal, que luego hemos visto aplicada en miles de años de ahorcamientos en la culta Londres de los Tudor, por ejemplo, en los paredones de Cuba, en las cámaras de gas de Estados Unidos, en los patios traseros de la NKVD en Rusia, en vivo en la CNN con el matrimonio Ceaucescu en Bucarest y en la Plaza de los Bomberos del Montevideo del siglo XIX y que forma parte de una forma de aplicación de la justicia con la que discrepo radicalmente, pero que vastos y en muchos casos sectores amplísimos o mayoritarios de las sociedades de hoy están dispuestos a seguir aplicando. Si las atrocidades de los nazis fueron repugnantes, la ejecución filmada de estos en Nuremberg o la ejecución de Eichman en Israel fueron tan atroces como los crímenes que se pretendía castigar agregando sangre a la ya derramada y convirtiendo a las víctimas en asesinos de sus asesinos en una cadena de oprobio de milenios.
LOS PANFLETOS DE LA ENSEÑANZA OFICIAL
La vulgarización de la historia y su panfletización para uso sectorial, ha hecho que aún hoy los dos partidos que crearon un modelo de país que desaparecerá cuando ellos se desvanezcan lentamente en un par de generaciones, ha hecho que en lugar de pedirse perdón mutuamente por casos como el de Quinteros y Paysandú y admitir que ambos fueran horrores, las viejas cúpulas intelectuales que aún están vivas pero conservadas en naftalina mental, se aferren a la santidad de su lado a la demonización del contrario y que esa herencia macabra de justificar como bueno o tolerable todo lo de un lado, siga llevando a que un grupo que hoy está de moda en la política nacional como el MPP -malos guerrilleros, pésimos combatientes, torpes en su planificación militar- justifique hechos tan alevosos cometidos por ellos, como que al tiempo condenen hechos igualmente alevosos perpetrados por aquellos que los combatían y que los derrotaron: pero que a diferencia de ellos que fueron inmisericordes con gente inocente con el peón Pascacio Báez, los dejaron vivos para que hoy pidan cuentas a otros, mientras ellos se niegan con soberbia a darlas por sus propios crímenes.
UN PAÍS CREADO EN TORNO A UN FRACASO (GLORIOSO, PERO FRACASO), LLEVA A UN PAÍS FRACASADO
El pobre José Artigas, que militarmente en base a cifras perdió más batallas de las que ganó y que su máximo mérito es una retirada -como si en Francia se festejara la retirada de Moscú y no Iena o Auterlitz- un Artigas cuya poligamia se oculta con vergüenza en un país pacato pero que festeja las jodas machistas de Pacheco o Lacalle y sus infidelidades y borracheras públicas, un Artigas que trata de copiar un proyecto federal de Estados Unidos pero que fracasa de cabo a rabo -y yo mido los proyectos por si tienen éxito o se van de culo-; un Artigas que no logra mantener la fidelidad de sus subalternos y que termina en Paraguay plantando papas por 30 años, es el espejo del país. No deja de tener un cierto atractivo negativo como tienen los anti héroes, pero normalmente en otros países los héroes nacionales son tipos de éxito, ganan batallas, entran a caballo en ciudades tomadas a hierro y fuego y dictan normas que se han de cumplir; al contrario, las insoportables Instrucciones del año 13, acá ni les dieron ni les darían cinco minutos de pelota. ¿Es esto un síntoma nacional que heredaremos? Sí, sin duda nos ha condicionado para ser un territorio de fracasos.
APARICIO A LA CLÍNICA DE BULIMIA Y ARTIGAS RESCATABLE POR EL SÍNDROME DE PEPE CARVALHO
Y a eso tenemos que oponernos si queremos tener una identidad nacional positiva y no festejar la sublime derrota de Aparicio en Masoller (el héroe, me entero era un petiso retacón de 105 kilos con problemas alimenticios y que se le complicaba para subir al caballo, aunque una vez arriba era Pelé y nada le quitaba su panza a la heroicidad y al coraje); la de Wilson en el 84 -que pagamos todos los días después de la traición frentista y colorada- y que nos ha dejado un país cobarde, para evitar tener héroes que siempre pierden todo y dejan nada más que un vacío. Para ejemplo, Francia es napoleónica no por Waterloo, sino por Austerlitz. Y aún así, le tengo más simpatía a Artigas que a otras figuras de la "Historia Patria" como a los 33 argentinos y a los que en Florida, un 25 de agosto, declaran la anexión con Argentina; pero supongo que esa simpatía está sobre todo basada en que tengo el defecto -como le dijera Pepe Carvalho a Biscuter- de la piedad.
Es cierto que a veces uso la brocha gorda y que el fastidio por la exageración oficial de la historia puede hacerme zarpar y pasarme de rosca para lado opuesto; por eso son bienvenidas las opiniones con matices que se me pasan de largo cada 25 de Agosto. Nadie es dueño de la razón, nadie tiene razón absoluta, salvo el zapallo que se lo cree. Ni yo ni HD, ni Secco Ellauri ni nadie, por eso, abro este tema para que el lector diga lo suyo.
PIEDAD, ¡CARAJO!
Esa piedad, ese defecto humano del que los poderosos carecen porque nacen estériles genéticamente y que nos impide a los que la sentimos enriquecernos y guardar esa riqueza material. Nadie nos premia por eso y terminamos mangueando y rompiéndonos el lomo a diario, pero sabemos que ese defecto, curiosamente, nos acerca más a las pequeñas cosas que terminamos queriendo y disfrutando, porque una vez jodidos y desterrados de los Club Med, de los vuelos en First Class y de las tarjetas doradas, hemos pasado una línea por propia decisión y hemos adquirido una humanidad que el hijoeputa que despidió a 40 empleados por consejo de sus contables, no conocerá jamás. Pese a eso tan loable y meritorio, admito que volar en Primera Clase es mejor que ir en Turista comiendo basura, pero las cosas son como se dan. ¡Amén!
LO VIMOS EN DISCOVERY CHANNEL
El disparador de esta nota ha sido un comentario visto en Discovery o en History Channel, sumado a la nota de Ballard que agrego a continuación -un barco, una isla perdida, una forma de ver el mundo con determinación suicida no exenta de coraje, admito, y que llevaron a la decisión final de tirar dos bombas para terminar una guerra, cuyo estallido y el miedo a su repetición hicieron que el planeta se frenara de su uso masivo y no hubiera guerra atómica, un terror del que yo participé como parte de mi generación- me han hecho cavilar sobre esta cadena de hechos tan separados en tiempo y espacio pero cuya concatenación es evidente, al menos para mí.
SI ASESINAS A TU ASESINO, SOS UN HIJO INTELECTUAL SUYO
Aborrezco la violencia, la guerra, la pena de muerte -que debe ser eliminada de la faz de la Tierra y sustituida por el confinamiento absoluto del criminal en un castigo que, para muchos, si le sirve de consuelo a los vengativos, es muchas veces peor que la misma muerte, puesto que este confinamiento y el absoluto olvido del criminal por parte de las sociedades, será para estos el ninguneo final, su traslado al limbo, su remoción de los titulares de los medios para no darles el gusto de ser "estrellas" de la maldad, lo que muchos aspiran en sus enfermos cerebros. Y pongamos un ejemplo: para Eichman hubiera sido un castigo más justo haber terminado sus días escuchando música judía, obligado a leer el Torá y a aprenderlo de memoria y eso no hubiera ensuciado a sus ejecutores, sino que hubiera hecho sonreír de placer a las almas de 6 millones de muertos por su culpa.
SOMOS UNA RAZA DE CRIMINALES REPRIMIDOS POR LAS PENAS
Creo que la inteligencia es una pequeña luz que algunas personas llevan en una carrera de postas desde el comienzo de la historia, que pasa de un lúcido a otro y que la mayoría de la raza actúa a impulsos de la barbarie reprimida por las leyes pero que en el fondo, si éstas caducaran, saldrían a matar al vecino por cuestiones de que la música del otro está muy alta o que le dejó el ascensor abierto en Planta Baja -el miedo a la pena nos hace ser razonablemente civilizados- las cosas seguirán para la mayoría como hasta hoy y que cada año, en lugar de reflexionar sobre los atroces crímenes que Japón cometió contra la humanidad, se lo exculpará indirectamente por haber tenido en un par de días menos muertos de los que ellos mataron en China, en Indochina, en Sumatra, Pearl Harbor, Singapur, Nueva Zelandia, Birmania, Laos, Cambodia, Corea, Manchuria, Filipinas y miles de islas en el Océano Pacífico.
SADDAM , DAME UN BIG BURGER CON FRITAS
En esta línea de razonamiento, pensemos si para la caída de Alemania la bomba hubiera sido tirada en Berlín. Pues bien, cada año, en lugar de recordar la aberración Nazi se recordaría con vocinglera idiotez el crimen norteamericano de Berlín. Y no hablo en broma, sería así y que me contradigan si se animan. El día que los imbéciles de esta generación de gringos hagan ajusticiar a Saddam, lo inmortalizan para su placer; en lugar de eso deberían obligarlo a estar el resto de su vida de empleado en un Burger King, eso lo destruiría más que la muerte.
LA HISTORIA, LOS "INTELECTUALES"
La Historia como estudio es fatalmente selectiva, hace más idiotas a los que han nacido para serlo, hace más lúcidos y críticos a los que han aprendido a pensar por sí mismos y no por lo que dicen los llamados "intelectuales", una subcategoría de la raza de la que muy bien podemos prescindir absolutamente. Soy un curioso de la historia y me fascinan los periodos oscuros, el nazismo entre ellos y su hermano el comunismo, definidos por Paul Johnson como las dos mentiras que hicieron que el Siglo XX estuviera en el ranking de las épocas más jodidas para la gente de espíritu libre y para las minorías como los judíos que gracias al antisemitismo innato de la cristiandad, siempre han pagado sus cuentas en rojo; pero en el personaje maléfico de Goebbels hay un punto rescatable, todos lo tienen desde Tamerlan hasta él y desde Mujica al Goyo Álvarez pasando por Pinochet: los intelectuales que se definen como tales son una raza de idiotas perjudiciales para el hombre de la calle ya que desde su comodidad pequeño burguesa, crean mundos imposibles de los que nacen todas las guerras, todas las maldades que envenenan el alma de los comunes. Uno puede ser intelectual si piensa, pero si tiene la soberbia de definirse como tal, entra en la categoría de hijo de las mil reputas.
Hasta la semana que viene, a mis amigos lectores con un gran abrazo.

Félix Obes Fleurquin

Hiroshima y Nagasaki

Hallo absolutamente desconcertante la creencia difundida hoy en día que arrojar las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki fue un acto inmoral, hasta el punto de considerarlo un crimen de guerra comparable al genocidio nazi.

Durante el largo avance a través del Pacífico, el ejército norteamericano liberó tan solo una gran capital, Manila. Un mes de feroces combates dejó un saldo de 6000 norteamericanos muertos, 20.000 japoneses y 100.000 filipinos, muchos de ellos masacrados sin razón, un total que supera a los muertos en Hiroshima.

¿Cuántos más habrían muerto si los norteamericanos e ingleses hubieran sido forzados a pelear por Singapur, Saigón, Hong Kong y Shangai? Un inmenso número de tropas japonesas retrocedían hacia la desembocadura del Yang Tzé y habrían convertido Shangai en un vasto campo de la muerte. El coste humano de invadir Japón se hizo evidente durante la lucha feroz por Okinawa, una isla próxima a Japón, cuando cerca de 200.000 japoneses perdieron la vida, en su mayoría civiles.

Algunos historiadores afirman que la guerra prácticamente había terminado y que los líderes japoneses, viendo las ciudades destruidas y el derrumbe total de la infraestructura del país, se habrían rendido sin la necesidad de los ataques con la bomba atómica. Pero esto pasa por alto un factor decisivo: los soldados japoneses. Estos habían demostrado un sinnúmero de veces que en tanto tuvieran un rifle o una granada, pelearían hasta el fin. La única infraestructura que les hacía falta a los infantes japoneses era su propio coraje, y no hay motivos para creer que habrían peleado con menos tenacidad por su patria que por un atolón de coral a miles de kilómetros de distancia.

La afirmación de que Hiroshima y Nagasaki constituyen un crimen de guerra norteamericano ha tenido un efecto desafortunado en los japoneses, al confirmar la creencia de que ellos fueron las víctimas de la guerra en vez de los agresores. Como nación, los japoneses nunca hicieron frente a las atrocidades que cometieron y es improbable que lo hagan mientras sigamos inclinando la cabeza con vergüenza ante los recuerdos de Hiroshima y Nagasaki.

El argumento de que las armas atómicas, en virtud del daño genético que ocasionan en las generaciones futuras, pertenece a una categoria especial del mal, me parece igualmente erróneo. Las consecuencias genéticas de una bala de rifle que atraviesa el corazón son aún más catastróficas, puesto que los genes de la víctima no van a ninguna parte salvo a la tumba y sus descendientes ni siquiera habrán de nacer.

De "El final de mi guerra" de "Guía del usuario para el nuevo milenio" J.G.Ballard

5 Comments:

  • At 4/04/2008 7:59 PM, Anonymous Anonymous said…

    ¿Quién sos vos pedazo de un hijo de mil puta para meterte con Artigas? ¡¡¡Sorete, andate a la concha de tu madre, y metete un fierro caliente en el orto, que ya lo debes de tener roto de tantas pijas que te metieron, malnacido culo roto!!!

     
  • At 4/04/2008 10:41 PM, Blogger bocha said…

    Muy agresivo para un anonimo mi estimado!!! Otro mas de los que no dan su nombre. Abrazo y tomate un valium, estas muy alterado
    Felix Obes Fleurquin

     
  • At 5/01/2008 8:59 AM, Anonymous Anonymous said…

    Estoy totalmente de acuerdo con tu opinion. Es una costumbre fariseica el acordarnos de Hiroshima y no de los centos de miles que murieron en los bombardeos de Tokyo, Bremen, Berlin, Colonia, Londres. De los millones de rusos que murieron en la guerra. De las locuras que hicieron los japonese, etc. Lo que nos asusta realmente es la capacidad tan grande que tiene una unica arma. Ese es el gran miedo.

     
  • At 5/01/2008 8:08 PM, Blogger bocha said…

    Decime que no sos el mismo Sr Anonimo que me putea arriba...por que si lo sos , estas ezquizofrenico..jaaa, decime que no!!
    abrazo

     
  • At 7/17/2008 9:47 AM, Anonymous ase_es@yahoo.com said…

    ha sido agradable leer tus opiniones.
    realmente me impacta la frase "panfletizar la historia", aqui en lo que queda de españa, lo han conseguido.
    lastima lo que nos tocará volver a vivir...

    Agradezco leer un pensamiento no afrancesado.

     

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