Equinox Fin de Semana

Notas de Felix Obes Fleurquin y del Semanario Equinox Fin de Semana de Uruguay

Thursday, October 20, 2005

La pandemia que viene... en breve


La pandemia que viene... en breve




Como lector de ciencia ficción, el término no me es ajeno. Es un tema que se ha tratado en extenso tal como lo define Manuel Cabrera, dando una lista de textos clásicos del género que hoy parecen tomar cuerpo en ésta ya anunciada por la OMS, aceptada por todos los gobiernos, que puede llegar a opacar las peores imaginaciones de varios escritores:

"Pandemia
Término que procede del griego (pan-todo, demos-pueblo). En medicina se toma esta palabra para definir una enfermedad que se extiende a través de varios países y continentes, supera incontroladamente el número de casos esperados y persiste varios años en el tiempo. La medicina no discrimina el tipo de enfermedad para su definición, aunque podemos encontrar grandes pandemias de tipo bacteriano (la peste bubónica y la tuberculosis) o de tipo vírico (la mal llamada gripe española, la extinguida viruela y el VIH o SIDA). Hoy en
día se teme la conversión de epidemias o endemias en pandemias de determinadas enfermedades, como la influenza o gripe grave.

En la ciencia-ficción, las pandemias han sido tratadas de diversas maneras. En la novela LA GUERRA DE LOS MUNDOS, de H. G. Wells, son los microbios los que acaban con una invasión marciana que los humanos son incapaces de contener. Ray Bradbury homenajea esta novela en uno de sus relatos de CRÓNICAS MARCIANAS, sólo que esta vez somos nosotros quienes llevamos la varicela a Marte, acabando con todos sus pobladores. Connie Willis nos ofrece un relato de viajes en el tiempo en donde se vuelve a revisar la famosa peste negra de 1348 comparada con una plaga futura de devastadoras consecuencias en EL LIBRO DEL DÍA DEL JUICIO FINAL. Stephen King, el autodenominado Ronald MacDonald de la literatura de terror, escribió su novela LA DANZA DE LA MUERTE, reeditada y ampliada años más tarde con el título de APOCALIPSIS. En ella se nos cuenta cómo la gripe salida de un laboratorio militar de guerra bacteriológica acaba con la mayoría de los habitantes del planeta. No hay que olvidar al español Javier Negrete, que en su relato corto BUSCADOR DE SOMBRAS, nos menciona una sociedad futura condicionada por la enfermedad de Pisani, un extraño virus neurológico que afecta a toda la población y que si no es tratado, produce narcolepsia y por último la muerte. En MUNDOS y MUNDOS APARTE de Joe Haldeman un peculiar virus causa la muerte de todos los terrestres que han alcanzado o alcanzan la pubertad. A esta terrible pandemia sólo sobreviven los niños y adultos con problemas glandulares relacionados con el crecimiento. En SEGADORES DE VIDA una corporación libera un virus de superviruela con fines comerciales y así poder financiar viajes en el tiempo. Richard Matheson en su novela SOY LEYENDA plantea donde están los límites de la normalidad. Una epidemia bacteriana mata a la humanidad y la convierte en vampiros, quedando un solo humano vivo. En EL ÚLTIMO HOMBRE VIVO de Boris Sagal, película poco fiel a la novela de Matheson la humanidad se convierte en albina y sólo pueden salir por la noche."

Haciendo un clik en cada link, ustedes pueden ampliar sobre el tema. Sin embargo, dejando de lado las referencias literarias, la historia nos enseña que La Peste Negra se llevó a casi la mitad de la población de Europa y que no es un tema hipotético sino que está presente en todo momento.

En este especial hemos recopilado material que veníamos juntando hace semanas y que con la mano en el corazón, pensábamos no tener que utilizar de esta forma. Pero ya los medios que hasta hace 24 horas ni tocaban el asunto, se han disparado y lo tienen en sus titulares. La epidemia viene, es un hecho, las cifras son escalofriantes. Según los cálculos, el 40% de la población de un país, en el MEJOR DE LOS CASOS, puede estar afectada y de ese porcentaje, un 10% morirá. De 3 millones de uruguayos, según los datos, 1.200.000 se enfermarán y 120.000 han de morir. Si a esas cifras -que están basadas en las del Reino Unido- se le suma la incapacidad sanitaria o la falta de medios, el porcentaje se puede disparar a numeros apocalípticos. Una mierda de situación.
En este caso -a diferencia de la Peste Negra- se sabe el origen, las causas y el modo de propagación y se tienen vacunas que, de ser medianamente efectivas, podrán, en caso de desatarse la peste a nivel global, amortiguar la masacre... pero, como dicen David De Ugarte y varios colegas más, hay un temita pendiente: los laboratorios con nombre y apellido que son dueños de esas patentes se preparan a una fiesta de billones de ganancias y al momento, pese a la presión aún tímida de los gobiernos que siempre las mimaron, se niegan a liberarlas. Es un tema agregado, es el tema de siempre, el abuso de la propiedad intelectual y del derecho de propiedad frente al interés general. Por eso rodaron cabezas en el pasado y deberán rodar si la situación no es tomada como un Estado de Emergencia, en que los poderes políticos obliguen por las buenas o por las malas a que ese abuso no cree una catástrofe que podría, si no ser evitada, al menos amortiguada.

No quiero abusar de mi punto de vista sobre el tema patentes, que no sólo se refiere al tema "licencias de software" sino al tema en general, pero da repulsión que, apenas insinuada esta pandemia, los que tienen en sus manos la posible solución especulen, como han especulado siempre, con la vida de la gente. En el caso del VIH se da, hay una lucha sorda entre la gente que se muere y los fabricantes de medicamentos y en algunos casos -Brasil, Cuba, India, etc.- se han pasado por los quintos infiernos esos derechos de propiedad para evitar que la gente se les muera. El asunto no da para delicadezas legales tal como en todos los casos de guerra y ésta lo es. Los Estados han confiscado los medios que se requerían para ganar esa lucha.

Los Estados, el nuestro, todos, deben en primer lugar crear un Comité de Crisis en serio, sin perder el tiempo y darle a ese Comité medios y potestades para hacer lo que esté en la medida de las circunstancias de cada país. Se debe informar a la población no por personajes aislados de la Administración sino por un canal único y oficial, de las medidas que se toman y de los peligros que encierra este asunto. Los posibles focos de infección no protegidos por medios sanitarios razonables, es decir, criaderos clandestinos, contrabando de carne y de aves, deben ser listados, erradicados de plano o sometidos a un control estricto.

Si con la misma seriedad y responsabilidad con que las autoridades LES DEJAN DECIR A LOS MEDIOS que hay focos en Turquía y Rumania y dan la mala noticia pero ocultan que en COLOMBIA ya desde el 10 de octubre, http://www.peruprensa.org/Ia191005.htm hay varios focos y que se reúnen nada menos que en Montevideo para tratar el tema, creo que estamos en malas manos. El Ministerio de Salud Pública que está discutiendo un engorroso y discutido plan de estatizar de cierta manera la salud, que además es como discutir del ombligo de los ángeles cuando cae Constantinopla, no han creado mecanismos de emergencia -o no lo dice en público cuando tenemos esta bomba encima- porque quizás NO quieren ver el problema. Están en la clásica "acá no pasa nada de nada" y mientras están en esa negacion, las cosas avanzan cada vez más cerca. Poco a poco la noticia se filtra en Internet, quizás mañana los medios tradicionales reciban permiso de ampliar el tema.
NO es esto una crítica específica contra este gobierno, nadie en el Parlamento ha dicho nada relevante sobre el tema (a última hora, Javier García del Partido Nacional, al fin, el único con las antenas alertas, ha pedido detalles del plan de defensa). El problema es de las clases dirigentes nacionales que son totalmente incapaces de afrontar una crisis, el problema es de subdesarrollo mental, de pequeñez, de cobardía, de esperar que truene para rezarle a Santa Bárbara. Acá estamos, las alarmas suenan en todo el planeta, pero en este país los titulares de prensa hablan del PIT CNT, del viaje de Tabaré, del ZZ, ese chico que heredamos de Batlle y que nos mata con los impuestos mientras llega la peste. ¡Uruguay!
Para que no se corten las venas ni corran a los búnker y para terminar con un mensaje positivo, está como siempre en manos de nosotros, la población, exigir medidas e información clara. ¡A pedirlas ya mismo!
Félix Obes Fleurquin

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